(Nota publicada en El Diario el 28 de junio de 2008)
El miércoles por la noche, el ciclo Universidad y Cultura abrió su temporada con un destacado y conceptual espectáculo titulado “Rejunte”, con una lectura progresiva de las músicas del Río de la Plata, en el auditorio de la UNVM. Tanto la apertura como la clausura del evento, contó con la irrupción (en la entrada, por los pasillos) de los integrantes del Coro Nonino caracterizados como una pintoresca murga uruguaya, bajo el ritmo de “Viene alumbrando la esquina” de Juan Subirá (de Bersuit). La primera parte comprendió un repaso de la música ciudadana porteña con tangos como “Los mareados” de Cadícamo y “Reminiscense” de Piazzolla. Se estrenó el delicado arreglo coral del alumno Facundo Crettón sobre un verdadero rescate histórico: la composición villamariense “Una flor en la vereda” (con letra de Helio Puente y música de Alberto Bacci). Por su parte, el aplaudido dúo local Atenti! (con la cautivante voz y performance de Solana Cortés y las teclas del pianista y arreglador de Alejandro Arelovich) se despachó con el arrabalero “Bien de abajo” para luego volver en plan “charrúa”, con “Upa Nega” de Rada y “Candombeale” del propio Arelovich. Este estudiante de la UNVM también fue responsable de un delicioso arreglo a “Tamborero” de Drexler, con voces femeninas. Como invitados participaron el Coro de Niños de la Escuela Víctor Mercante (en “Adagio en mi país” de Zitarrosa) y las “muchachas” del flamante taller de murga del PEUAM. En su segunda actuación, el grupo de señoras conducidas por Marcelo Suárez interpretaron, con redoblantes y zurdos en mano, la creación “Sopa caliente”. Resultó interesante el acompañamiento audiovisual durante cada segmento, en especial el recuerdo de tangueros locales, desde Elio Amicci y Oreste Maurizio hasta A Puro Tango y La Vituré. Juan Ramón Seia